A la hora de conseguir el éxito con un negocio concreto todos los factores son influyentes, especialmente aquellos que ayudan a desarrollar las funciones y tareas habituales que requiere la empresa.

Aunque no los conozcamos, existen muchos sistemas operativos distintos, aunque sin duda los más conocidos son Microsoft Windows, Mac OS y GNU Linux. Además, cada uno de ellos cuenta con muchísimas versiones, cada una con sus pros y contras.

Los sistemas operativos tienen una importancia significativa para el empresario, pues elegir correctamente uno u otro puede dar lugar a conseguir de forma más eficiente los objetivos establecidos, tanto estratégicos como económicos. Una buena decisión en este aspecto marcará la diferencia en la productividad y en la facilidad con la que se integran el resto de componentes que tienen que ver con el ámbito tecnológico.

Windows

Es el sistema operativo más popular entre las empresas de ámbito no tecnológico en todo el mundo, lo que le convierte en la mejor opción para muchos negocios, pues al compartir recursos con otros, no tienen problemas de compatibilidad.

Cabe destacar que una de las piezas clave de este sistema operativo es su suite ofimática Office. En muchos casos la balanza se decanta hacia el lado de Windows únicamente por esta herramienta, la cual resulta vital para muchas empresas.

Mac OS

El sistema utilizado por Apple es el preferido entre los profesionales de la creatividad y el diseño y va ganando cada vez más adeptos en el mundo de la empresa, gracias al esfuerzo que la compañía ha puesto en esta dirección.

La seguridad que otorga es lo que hizo que muchas empresas decidieran apostar por el cambio y dejar a un lado la utilización de otros sistemas, pues en el caso de trabajar con información sensible no podían permitirse el riesgo de que sus equipos fueran atacados con más facilidad y acabaran siendo víctimas de robos.

Linux

Es la opción más extendida en empresas tecnológicas. Su principal punto fuerte es que el sistema operativo y la mayoría de sus aplicaciones están desarrolladas bajo licencia Open Source; este hecho, acompañado de una gran comunidad de informáticos y especialistas que revisan y amplian sus funcionalidades.

La ventaja radica en que mediante el personal adecuado, se pueden adaptar el sistema para las necesidades exactas de la empresa. La mayoría de licencias OpenSource en las que se basa Linux son gratuitas.

Si va a crear una nueva empresa o un nuevo subsistema partiendo de cero, usar un entorno Linux al 100% es hoy por hoy una de las decisiones más acertadas en el largo plazo que pueda tomar. No solo ahorrará bastante en licencias, si no que las posibilidades que le ofrecen este tipo de sistemas son de orden superior.

A grandes rasgos, estos son los puntos fuertes y las debilidades de los sistemas operativos más conocidos y utilizados. En función de las necesidades que tenga la empresa será más adecuado uno u otro, teniendo en cuenta que hay una diferencia significativa de precios entre ellos.